Tus datos,
tus reglas.
Flow-Bi funciona como el sistema operativo de tu empresa, así que pasan por acá números, clientes y decisiones sensibles. Acá te contamos, sin vueltas técnicas, qué protecciones tenés y qué control te queda a vos sobre toda esa información.
Tus datos son tuyos
Todo lo que cargás en Flow-Bi —productos, clientes, números— es tuyo, no nuestro. Desde Ajustes podés descargar en cualquier momento una copia completa de tu información, sin tener que pedírnosla.
Y si decidís cerrar tu cuenta o tu organización, borramos todos tus datos de nuestros sistemas: no se quedan guardados por ahí.
Cada empresa, su propio espacio
Muchas empresas usan Flow-Bi al mismo tiempo, pero cada una vive en un compartimento separado. Tus datos nunca se mezclan ni se pueden ver desde la cuenta de otra empresa — esa separación está garantizada donde se guardan los datos, no es solo un filtro de pantalla.
Vos decidís quién ve qué
Armá roles para tu equipo y elegí exactamente qué puede ver y hacer cada persona: quién entra a Finanzas, quién administra Ventas, quién puede tocar la configuración. Nada queda abierto para todos por defecto.
Queda registro de todo
Cada acción relevante —la haga una persona o uno de tus agentes de IA— queda anotada: quién la hizo, cuándo y qué cambió. Podés revisar ese historial cuando quieras desde Auditoría, sin sorpresas de "quién tocó esto".
La IA trabaja con lo real, no inventa
Tus agentes de IA consultan los datos que efectivamente cargaste en el sistema — no fabrican números ni resultados. Y cuando un agente necesita leer algo de afuera (una página web, un archivo que subiste), ese contenido se trata siempre como información para leer, nunca como una orden a seguir. Así, una web o un archivo con instrucciones escondidas no puede "hablarle" a tu IA y hacerla actuar en tu contra.
¿Tenés una pregunta puntual de seguridad?
Escribinos y te responde alguien del equipo, directo — no un bot.